Muchas veces, no paramos de hablar en todo el día, pero, cuando llega el momento de decir lo importante… lo obviamos… como si ya estuviera dicho. ¿Porqué nos cuesta tanto decir las cosas importantes?, ¿de donde viene ese orgullo y esa vergüenza tan absurda?… Es automático reconocer éxitos ajenos o errores propios es superior a nuestras fuerzas… como si quisiéramos vivir solos en el mundo. ¿Será eso?…hombre, “mejor solo que mal acompañado”, pero… menudo rollo…
Deberían repartir estos papelitos en todas las oficinas con los objetivos anuales… seguro que nos iría mejor a todos. ¿Os imaginais a la gente robando los papelitos igual que los bolis para usarlos con sus amigos y familias…? creo que sería SUPER !!!
Etiquetas: SayIT, Vergüenzas innecesarias





Miércoles, 18 noviembre 2009 a las 10:02 am
¿Puede ser porque nos enseñaron a analizar morfológica y sintácticamente frases que no nos transmitían nada; a hacer análisis y comentarios de texto sobre historias de otras personas; a distinguir las palabras apropiadas de las incorrectas cuando estás en “sociedad”…?
Pero ¿a quién en el cole o en casa nos han hablado sobre el lenguaje íntimo o de cómo traducir en palabras nuestros sentimientos?…
PERO… tranquilo! seguro se aprende. En ello estamos.